lunes, 3 de octubre de 2011

TEORIA ETICA DE NIETZSCHE

Vida y obra de Nietzsche.


Friedrich Nietzsche nació en Alemania, en 1844. Su padre, un pastor protestante al igual que su abuelo materno, murió cuando él tenía cinco años. Este hecho hizo que se criara solamente entre mujeres, su madre, su hermana, una abuela y dos tías, todas ellas fieles practicantes del credo luterano.

¿Quién fue Nietzsche?

¿Un individuo que vivió reprimido durante su infancia y parte de su juventud por culpa de unas mujeres que quisieron educarlo en la ortodoxia de la religión protestante? ¿Un genio? ¿Un demente? ¿Un ser humano atormentado? ¿Un hombre demasiado vital? ¿Un mero provocador?

¿Fue en verdad una fuente de inspiración para Adolf Hitler? ¿Y no ha sido también uno de los principales mentores de los movimientos progresistas que sacudieron Europa y Norteamérica a finales de los sesenta y durante los setenta?


Por el momento, vamos a analizar algunos de los puntos más destacados de la doctrina nietzscheana. Nietzsche es considerado, ante todo, como uno de los mayores críticos que jamás ha tenido la cultura occidental. Sus ataques a la ciencia, la metafísica, la moral y la religión judeocristiana son demoledores.


Según Nietzsche, la cultura occidental que se inspira en el judaísmo, se basa en el pensamiento de corte racionalista de autores como Sócrates y Platón, y posteriormente recibe el influjo constante del cristianismo, es una cultura decadente. Su mayor pretensión es que los seres humanos se olviden de sus impulsos, o instintos o apetitos y se comporten de manera puramente racional. Afirman la existencia del alma y la necesidad de proporcionar a ésta, constantemente, todos los cuidados que requiere. Rinden culto a lo estructurado, a lo lógico, a lo equilibrado. Se aferran al orden, al concepto, al dogma. Encumbra al hombre prudente, manso, servidor, caritativo.


Ante esta cultura “enferma” Nietzsche propone otro modo de civilización como el que según él tuvo lugar en la Grecia presocrática. Se trata de un modo de vida que defiende como principal objetivo el libre desarrollo de nuestros impulsos e instintos en detrimento de la razón. De esta manera, su máxima preocupación consiste en satisfacer las demandas de nuestro cuerpo. Proclama una vuelta a la naturaleza. Alaba a Dionisos, el dios griego de la ebriedad.

Apuesta por el superhombre: el modelo de ser humano que está por llegar. Es el hombre que ama la vida, con todo lo que tiene de bueno y de malo. Vive con total libertad, con espontaneidad, intensamente, apasionadamente. Aborrece la mediocridad. Rechaza cualquier promesa de vida ultraterrena. Persigue la victoria, se comporta heroicamente, quiere ser el mejor. El superhombre es voluntad de poder, es el ser que se impone continuamente la superación de sí mismo y estar por encima de todo lo que le rodea.

Teoría ética de Nietzsche

La transvaloración moral en Nietzsche.

Para empezar, hay que decir que Nietzsche nunca se planteó desarrollar una teoría ética. Él siempre decía que era un inmoralista. Pero lo cierto es que la mayor parte de sus obras nos muestran profundas reflexiones acerca de la moral, casi todas ellas en clave de crítica radical a la moral judeo-cristiana.

Así pues, debemos tener claro desde el principio que Nietzsche nunca pretendió ejercer como ético; sin embargo, a lo largo de su obra expresó una serie de duras críticas a la moral de occidente que, debidamente ordenadas, constituyen, sin lugar a dudas, toda una teoría ética.

El primero de los escritos en que Nietzsche plantea algunas consideraciones sobre la moralidad es “Humano, demasiado humano”. Quizá la más importante de todas ellas es la que desemboca en la afirmación de que la moral se creó para facilitar la convivencia pacífica entre los hombres. Humano demasiado humano nos dice que: en un principio, los términos bueno o malo se utilizaron únicamente para indicar lo que era útil para la vida en comunidad (sólo después se utilizaron para calificar a los seres humanos y a las acciones de los seres humanos). Parece ser que Nietzsche, influido por Darwin y por las investigaciones de un positivista inglés amigo suyo, el doctor Paul Rée, llegó a sostener que los seres humanos creamos la moralidad con el fin de evitar atacarnos constantemente unos a otros y asegurar así la supervivencia de nuestra especie.

Al hilo de esta tesis preliminar, puede decirse que la aportación más interesante de Nietzsche en el terreno de la ética es, probablemente, la idea, desarrollada sobre todo en Más allá del bien y del mal, de que existen dos tipos de moral: la moral de señores y la moral de esclavos.

La moral de señores o moral aristocrática es, según Nietzsche, la moral auténtica. Es la que tuvo vigencia hasta la llegada del judaísmo.

Esta moral utilizaba el valor bueno para designar, principalmente, a los individuos nobles, bellos, superiores, felices, poderosos; el valor malo, por el contrario, designaba a los plebeyos, a los vulgares, a los desposeídos.

Era una moral afirmativa: proponía hacer esto, hacer lo otro, ser de esta manera, comportarse de esta otra... Nos animaba a mantenernos constantemente activos y sus normas tenían como finalidad que el ser humano viviera intensamente, plenamente, sin imponerse demasiadas limitaciones.

La moral de los esclavos o moral del rebaño se constituye a partir de una inversión de los antiguos valores. Esta moral considerará buenos a los débiles, a los inferiores, a los impotentes, a los oprimidos, a los sumisos, a los dolientes, a los cansados de sí mismos, y malos a los que antes se otorgaba el calificativo contrario. La moral de los esclavos es una moral negativa: la mayoría de sus normas se expresan bajo la forma “no hagas esto”, “no hagas lo otro”, “no seas así”. Es una moral que surge como reacción a la moral anterior. Considera que nuestra misión en este mundo no es disfrutar, sino más bien sufrir.

Defiende que la verdadera felicidad no puede encontrarse en esta vida, sino en otra ultraterrena. Aconseja que reprimamos nuestros impulsos básicos y que vivamos tranquilos. Para ella son virtudes la prudencia, la moderación, la templanza, la mansedumbre, la humildad, la paciencia, la obediencia, la compasión, la caridad.

En la Genealogía de la moral Nietzsche nos cuenta detalladamente cómo la moral de los esclavos fue creada por los débiles para defenderse de los fuertes; cómo es una moral que sirve para satisfacer las necesidades del rebaño.

Por eso dice el filósofo que surge del resentimiento, del odio que se guardaban los unos a los otros. Es una “moral de resentidos”, afirmará en varias ocasiones.

La Genealogía de la moral, dice que los autores de la moral del resentimiento fueron los judíos los que, con una consecuencia lógica aterradora, se han atrevido a invertir la identificación aristocrática de los valores (bueno=noble=poderoso=bello=feliz=amado de Dios) y han mantenido con los dientes del odio más abismal (el odio de la impotencia) esa inversión, a saber, ‘¡los miserables son los buenos; los pobres, los impotentes, los bajos son los únicos buenos; los que sufren, los indigentes, los enfermos, los deformes son también los únicos piadosos, los únicos benditos de Dios, únicamente para ellos existe la bienaventuranza en cambio vosotros, vosotros los nobles y violentos, vosotros sois, por toda la eternidad, los malvados, los crueles, los lascivos, los insaciables, los ateos, y vosotros seréis también eternamente los desventurados, los malditos y condenados!’”

Después Nietzsche acusa también a Cristo
“Ese Jesús de Nazaret, evangelio viviente del amor, ese ‘redentor’ que trae la bienaventuranza y la victoria a los pobres, a los enfermos, a los pecadores, ¿no es precisamente la seducción en su forma más inquietante e irresistible, la seducción y el desvío precisamente hacia aquellas innovaciones judías del ideal? ¿No ha alcanzado Israel, justamente por el rodeo de ese ‘redentor’, de ese aparente antagonista y liquidador de Israel, la última meta de su sublime ansia de venganza?

¿Queréis saber ahora qué es lo que dice Nietzsche que hay que hacer con esta moral de esclavos creada por los judíos y por los cristianos?

Según Nietzsche, tenemos que desterrar la moral de eslavos de nuestro mundo; tenemos que dejar de someternos a todos esos valores establecidos por la religión judeocristiana; tenemos que aprender a vivir “más allá del bien y del mal”; tenemos que dar la espalda a Dios o, mejor dicho, a todas las normas morales impuestas por Él.

Nietzsche no creía en el Dios de los cristianos. A lo largo de su obra escribe cosas impresionantes contra Él

De lo que está en contra Nietzsche es de la imagen que los cristianos tienen de Dios. Nietzsche está en contra de la moral de los esclavos. Si el Dios al que rinden culto los cristianos es el creador o el máximo defensor de esta moral, entonces Nietzsche reniega de Él.

En el escrito el anticristo Nietzsche dice:“Con esto he llegado a la conclusión y voy a dictar mi sentencia. Yo considero el cristianismo, yo levanto contra la Iglesia cristiana la más terrible de todas las acusaciones que jamás acusador alguno ha tenido en su boca. Ella es para mí la más grande de todas las corrupciones imaginables, ella ha querido la última de las corrupciones posibles. Nada ha dejado la Iglesia cristiana de tocar con su corrupción, de todo valor ha hecho un no-valor, de toda verdad, una mentira, de toda honestidad, una bajeza del alma.

Esta eterna acusación contra el cristianismo voy a escribirla en todas las paredes -tengo letras que incluso harán ver a los ciegos... Yo llamo al cristianismo la única gran maldición, la única grande intimísima corrupción, el único gran instinto de venganza, para el cual ningún medio es bastante venenoso, sigiloso, subterráneo, pequeño, yo la llamo la única inmortal mancha deshonrosa de la humanidad...”

Lo que nos dice Nietzsche que debemos hacer, en conclusión, si queremos ser felices es llevar a cabo una transvaloración moral, una restauración de aquella moral aristocrática eclipsada por la moral judeocristiana.

El primer paso a dar consiste en considerar buenos a los fuertes, a los poderosos, a los superiores, a los que viven la vida con la máxima intensidad y son audaces, temerarios, valientes. A partir de ahí, de lo que se tratará es de intentar imitarlos en sus comportamientos.

Lo que pretendía Nietzsche en el párrafo 261 de Más allá del bien y del mal: aparte de intentar superarnos día a día en nuestras cualidades, desarrollar el sentimiento de la plenitud, del poder que quiere desbordarse; honrar al poderoso, al que es diestro en hablar y en callar, al que se complace en ser riguroso y autoexigente tener fe en uno mismo, mostrar un profundo respeto por la vejez y por la tradición, adquirir compromisos sólo con nuestros iguales y actuar como mejor nos parezca, pero sin compasión con los seres de rango inferior; ser agradecidos con quienes lo merezcan; cultivar la amistad con nuestros amigos y ser vengativos y sutiles en la represalia con nuestros enemigos...

TALLER

1. Explique la teoría ética de Nietzsche

2. Cual es la critica que Nietzsche le hace al cristianismo

3. Nietzsche Por qué dice Nietzsche que los judíos son resentidos?

4. Escoja o proponga un personaje de la vida real que responda al perfil trazado por Nietzsche y otro que se ajuste al prototipo de hombre trazado por la moral judeocristiana

6 comentarios:

  1. yo pienso que nietzche tiene sus pensamientos muy claros y no estoy de acuerdo con algunas pensamientos de el pero tampoco estoy encontra de el ya que respeto sus ideas, critica mucho al cristianismo debido a que su cultura es judaisma y a que estaba a favor de que el hombre siguiera sus instintos.

    nombre: vanessa bonilla calle
    grado: 10-1

    ResponderEliminar
  2. grado: 10-2
    yo respeto su teoría ética pero en mi opinión creo que no deberíamos ir tan atrás para encontrar una teoría ética correcta si no mas bien reflexionar desde nuestro propio ser para saber que lo realmente correcto para nosotros. y además loa tiempos cambian y el concepto de la moral con ella...
    ademas yo pienso que el cristianismo es un ambito que tiene mucho que cuestionar por apesar de que tiene sus mandamientos establecidos las personas no lo interpretan de la misma manera, y aunque la sociedad las mencione no se siguen al pie de la letra por distintas ideas, e interpretaciones que se tienen hacerca de ellas...

    ResponderEliminar
  3. Nietzsche quería ser feliz porque en su vida era infeliz, gran parte debida a la religion que sus familiares estaban sometidos. Hubo de ser tan convincente y abrumador la doctrina que su familia imponía o/y tan ridícula para que en sus declaratorias muestre su incontrolable ansia de exterminar a cualquier religión, principalmente a las que prometen una felicidad eterna si creen que Jesús murió en la cruz por todos los pecados de la humanidad. Tiene muchas semejanzas con Epicuro en la forma de como hay que pensar en esta vida. Esta postura es dogmática pero para el propio beneficio en el disfrute de la vida, donde los débiles, incapacitados de ser poderosos ,son tirados, empujados aun más hacia el fondo del mar, ya que los débiles asumidos aunque si tratan de ser felices siendo fuertes serían mentirosos, porque seguirán en la misma situación . Entonces Nietzsche ¿seria amigable en sacarles la única esperanza que tienen y el motivo para seguir viviendo?

    ResponderEliminar
  4. Sin Dios, todo esta permitido.
    Yo pienso que la religion si que es necesaria, para sentar las bases y los valores de nuestra sociedad y civilizacion. Despues de eso ya no es necesaria. Actualmente nuestra sociedad tiene por dados los valores y la moralidad cristiana, eso esta bien, pero la religion ya no nos sirve para nada

    ResponderEliminar
  5. Sin Dios, todo esta permitido.
    Yo pienso que la religion si que es necesaria, para sentar las bases y los valores de nuestra sociedad y civilizacion. Despues de eso ya no es necesaria. Actualmente nuestra sociedad tiene por dados los valores y la moralidad cristiana, eso esta bien, pero la religion ya no nos sirve para nada

    ResponderEliminar