martes, 6 de marzo de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
PLAZO PARA ENTREGAR EL TRABAJO DE ETICA GRADO UNDECIMO
En el trabajo deben consignar tres enseñanzas que les deja el texto, teniendo en cuenta qué te aporta para tu vida en la cotidianidad. Debes ponerle tu sello propio.
Debe ser entregado hasta las 24 horas del 2 de marzo al correo esmeraldita43@gmail.com
Debe ser entregado hasta las 24 horas del 2 de marzo al correo esmeraldita43@gmail.com
jueves, 9 de febrero de 2012
GUIA # 1 RELIGIÓN UNDÉCIMO
"Se dice que el hombre, en el momento de nacer, es el más ignorante de los animales”. En efecto, los instintos capacitan a las restantes especies (a unas más que a otras) para una rápida adaptación a sus ambientes específicos. Dentro de ese círculo, muy estrecho por cierto, el animal se conduce con acierto innato. Como contrapartida a los animales les espera una vida prefabricada, en la que las variaciones y las innovaciones son mínimas y hay muy poco que aprender.
En el caso del hombre, el ajuste al medio no se produce de manera inmediata, sino que exige un largo proceso de aprendizaje. A diferencia de otras especies, el hombre necesita mucho tiempo para aprender a andar, a comunicarse con sus congéneres, a procurarse el alimento por sí mismo, etc. Carente, en buena medida, de instintos, el ser humano tiene que hacerse a sí mismo. Su vida está abierta y tiene que hacer de ella una tarea eligiendo y adoptando actitudes. Esto nos acerca al concepto de libertad.
En el caso del hombre, el ajuste al medio no se produce de manera inmediata, sino que exige un largo proceso de aprendizaje. A diferencia de otras especies, el hombre necesita mucho tiempo para aprender a andar, a comunicarse con sus congéneres, a procurarse el alimento por sí mismo, etc. Carente, en buena medida, de instintos, el ser humano tiene que hacerse a sí mismo. Su vida está abierta y tiene que hacer de ella una tarea eligiendo y adoptando actitudes. Esto nos acerca al concepto de libertad.
Ahora bien, sin inteligencia no hay libertad. “Donde hay inteligencia, hay libre albedrío (libertad)”, decía el filósofo cristiano Tomás de Aquino. Muchas observaciones e investigaciones con animales muestran que, en medida que algunos de ellos manifiesta cierta inteligencia práctica, no les es ajeno del todo cierto germen de libertad: un chimpancé puede detenerse súbitamente en su intento de tomar unos plátanos que están suspendidos del techos, puede inspeccionar el entorno y unir unos tubos dejados a su alcance por el experimentador para alcanzar con ellos la comida. El animal ha sido capaz de dejar por unos momentos en suspenso el apetito para solucionar un problema. Pero los animales, incluso en sus manifestaciones más asombrosas de inteligencia, actúan movidos por estímulos y deseos presentes y relacionados con alguna necesidad básica. Su inteligencia les capacita para resolver sencillos problemas siempre orientados a la satisfacción de alguna necesidad básica. Por ello, en general, tienen que hacer lo que están programados para hacer. No se les puede culpar, ni juzgar, como tampoco alabar o aplaudir por algo que hayan hecho o dejado de hacer. El caso del ser humano es muy diferente: nuestra inteligencia y nuestra voluntad colaboran para hacer proyectos, anticipar consecuencias, controlar deseos, e incluso necesidades vitales, y actuar libremente. Aunque las circunstancias nos empujen, tenemos la posibilidad de opción, en la situación en que se existe, entre una determinada línea de conducta y otra distinta de ella. La libertad nos diferencia de todos los seres que actúan de una sola forma posible, sean los planetas o las abejas. No decimos, por ejemplo, que las termitas soldado, que muchas veces sacrifican su vida para proteger el hormiguero, sean héroes; pero sí decimos que es heroica o muy elogiable la conducta del alpinista que, exhausto, baja a un compañero de cordada, enfermo o lastimado, por una escarpada pared, jugándose la vida. El terrible dolor que siente en sus brazos y en sus piernas, el riesgo y el miedo cesarían con sólo el gesto de desenganchar el pesado cuerpo que lleva suspendido. El mortal descenso se convertiría así en una dificultad menor. Somos animales, estamos hechos de la misma pasta biológica, que se conforma y reproduce por idénticos procedimientos. Pero la animalidad humana ha sido elevada a un nivel de realidad más complejo, que nos hace ser animales de otro modo cualitativo.
Estamos, pues, dotados de unas diferencias genéticas (muy pocas, pero suficientes) que han posibilitado la formación de un cerebro especialmente desarrollado y dotado de capacidades extraordinarias: pensamiento abstracto, autoconciencia, lenguaje, libertad y responsabilidad, apertura a la pregunta por el sentido y el fundamento, y también al diálogo con el absoluto.
Todo este conjunto de características es lo que nos permite defender una concepción singular y cualitativamente diferenciada del ser humano, que no está reñida con su entroncamiento en el proceso evolutivo.
Somos animales y, por eso, sentimos como ellos, pero nuestro sentir está elevado y configurado por una estructura nueva: se trata de un sentir inteligente, vertido a la realidad de un modo no cerrado y determinista sino libre y responsable.
Somos, pues, razón, sentimientos y voluntad libre, lo que nos obliga a hacernos cargo de nuestra propia realidad, teniendo que decidir el ideal de persona que queremos llegar a ser, y teniendo que hacer de nuestra vida una interminable tarea de perseguir con nuestros actos libres dicha meta, no de modo autosuficiente sino entrelazados con los demás componentes de nuestra especie, y abiertos de forma permanente a trascender nuestra propia realidad, en una doble dimensión: trascendencia intrahistórica y trascendencia escatológica.
Es razonable, por tanto, concluir atención y respeto hacia la naturaleza y las especies animales, especialmente las más dotadas y semejantes a nosotros.
Después de leer el texto contesta
Estamos, pues, dotados de unas diferencias genéticas (muy pocas, pero suficientes) que han posibilitado la formación de un cerebro especialmente desarrollado y dotado de capacidades extraordinarias: pensamiento abstracto, autoconciencia, lenguaje, libertad y responsabilidad, apertura a la pregunta por el sentido y el fundamento, y también al diálogo con el absoluto.
Todo este conjunto de características es lo que nos permite defender una concepción singular y cualitativamente diferenciada del ser humano, que no está reñida con su entroncamiento en el proceso evolutivo.
Somos animales y, por eso, sentimos como ellos, pero nuestro sentir está elevado y configurado por una estructura nueva: se trata de un sentir inteligente, vertido a la realidad de un modo no cerrado y determinista sino libre y responsable.
Somos, pues, razón, sentimientos y voluntad libre, lo que nos obliga a hacernos cargo de nuestra propia realidad, teniendo que decidir el ideal de persona que queremos llegar a ser, y teniendo que hacer de nuestra vida una interminable tarea de perseguir con nuestros actos libres dicha meta, no de modo autosuficiente sino entrelazados con los demás componentes de nuestra especie, y abiertos de forma permanente a trascender nuestra propia realidad, en una doble dimensión: trascendencia intrahistórica y trascendencia escatológica.
Es razonable, por tanto, concluir atención y respeto hacia la naturaleza y las especies animales, especialmente las más dotadas y semejantes a nosotros.
Después de leer el texto contesta
1. Los seres humanos cuando llegan al mundo les espera un gran proceso de aprendizaje. Enumere algunas de las tareas que debe asumir el ser humano.
2. Señala tres diferencias importantes que encuentras entre el comportamiento del ser humano y el de los animales.
3. .Para qué están programados los animales?
4. Para qué le sirve la inteligencia al ser humano?
5. Los animales son libres?
6. .Los seres humanos son libres?
7. Qué significa que usted es singular e irrepetible?
8. .Cuál es la diferencia entre la singularidad del ser humano y el individualismo?
9. El ser humano se hace así mismo, es decir se construye?
GUIA# 1 RELIGIÓN DECIMO
Dios y Savater tienen una charla sobre sexo
Ya sé lo que vas a contestarme, pero igualmente tengo que preguntártelo: ¿no crees que esto de «no cometerás adulterio» está un poquito anticuado? Hombre... estoy seguro de que era razonable en las épocas en que el jefe de la familia debía estar seguro de que transmitía su herencia a sus hijos legítimos, cuando el hombre era dueño de la mujer. Hoy las costumbres se han hecho más abiertas y el tema del sexo no es ya un asunto exclusivo de hombres y mujeres; todo ha cambiado y se admiten relaciones prematrimoniales, pos matrimoniales, entre gente que no se ha casado nunca, homosexuales...etc
la sexualidad es compleja... y por supuesto que me dirás que esta con amor es mucho mejor que todo lo demás. Está bien... te lo admito... pero hay una observación que hace Woody Allen que te interesará: «las relaciones sexuales con amor son lo mejor de todo, pero estas sin amor es lo segundo mejor inmediatamente después de eso». Y la mayoría de la gente piensa así. Es decir, las relaciones sexuales con amor son estupendas , pero mientras llega ese momento uno puede practicarlas sin amor. Tal vez esto te escandalice, pero es una idea bastante extendida y es un tema de discusión que tiene innumerables aristas. Por eso creo que te vendría bien leer este capítulo, que te servirá para ponerte al día en estas cuestiones, que son muy sugestivas.
Adulterio y transmisión de la propiedad
En los orígenes la prohibición de desear o apoderarse de la mujer del prójimo tenía mucho que ver con la herencia y. la transmisión de la propiedad. No creo que los adulterios hayan sido muy perseguidos, ni que tuvieran importancia entre los pobres que no tenían nada que dejar a sus hijos. Distinto era entre los ricos, entre personas pudientes, que necesitaban mantener clara la línea de descendencia para poder transmitir sus bienes.
“Hay maridos tan injustos que exigen de sus mujeres una fidelidad que ellos mismos violan, se parecen a generales que huyen cobardemente del enemigo, quienes sin embargo quieren que sus soldados sostengan el puesto con valor.”
Plutarco
Aquel que tenía tierras, castillos y posesiones en general, quería asegurarse de que todo quedaría para su hijo mayor y no para uno adulterino. Por eso el gran esfuerzo por mantener a la mujer resguardada, para que el hombre pudiese decir «de este vaso sólo bebo yo, porque de aquí tiene que salir el vástago que se quedará con mis propiedades». Esto no era recíproco, porque el hombre se satisfacía con todas las mujeres que quería fuera del matrimonio.
La monogamia no ha sido, desde luego, la única forma de estructura familiar. Entre los antiguos hebreos y otros pueblos nómadas era normal que el jefe de la tribu tuviera varias mujeres, que fuera una especie de patriarca. Con el tiempo y con el mayor equilibrio en la cantidad de hombres y mujeres se tendió hacia la monogamia.
La moralidad sexual estaba ligada a esa estructura de familia y de la propiedad, hasta tal punto que entre los romanos, por ejemplo, los únicos que tenían estrictos tabúes sexuales eran los páter familias (jefe de familia) o las matronas, aquellos que poseían cosas, mientras que los esclavos no tenían moralidad sexual, es decir, nadie les hacía reproches por ser promiscuos o incestuosos.
Cuando algunos de los esclavos eran liberados por sus señores, pasaban a llamarse libertos. Sus dueños los manumitían, es decir, les daban la libertad. Al entrar en el mundo de las personas libres, conservaban las costumbres de la esclavitud, conductas más abiertas y menos escrupulosas que las de aquellos con familias establecidas. De allí viene la expresión libertinaje, que era el comportamiento que tenían estos libertos, que ya no eran esclavos y que, aunque su conducta podía ser censurable, no tenían todavía los hábitos de disciplina y contención de la otra parte de la sociedad. Por lo tanto, este mandamiento de no fornicar tiene por una parte una profunda base económica, y en segundo término puede relacionarse con el deseo, con lo romántico o lo erótico. De este modo, se trataban de evitar conflictos y enfrentamientos entre herederos.
Según el rabino Sacca éste fue un mandamiento muy difícil de aceptar por el pueblo. «No existía ninguna legislación respecto de con quién convivir. Maimónides cuenta que en la antigüedad los hombres tornaban a las mujeres por la fuerza, tenían hijos con ellas, y luego las dejaban en la calle con sus descendientes. No había regulaciones sobre la familia y la relación matrimonial. Las mujeres estaban totalmente desamparadas y los más fuertes manejaban la sociedad. Por otro lado, existía un gran libertinaje sexual, que incluso practicaba el pueblo hebreo, como todos los de la época. Si hoy decimos que vivimos en un ámbito de libertad sexual, esto no es nada comparado con lo que eran los egipcios de acuerdo a lo que relatan los textos de aquella época. Los judíos formaban parte de esa sociedad, aunque fuera como esclavos, por lo que fue muy difícil incorporar este mandamiento e imponerlo, ya que implicaba limitarse en el ámbito carnal y ceder los derechos que venían exclusivamente del uso de la fuerza. Esta legislación fue revolucionaria para la época, ya que contenía todas las regulaciones sobre la pareja, el matrimonio, los derechos del "hombre, la mujer, los hijos y las responsabilidades que uno debía asumir.»
En nuestra época —al menos en los países desarrollados— se han igualado estas conductas y no se tienen dos medidas diferentes para el hombre y la mujer. La pareja puede pactar una especie de celebración de la infidelidad, de consentimiento mutuo. Ejemplo de ello es el intercambio de parejas o swingers, algo que hasta hace algunos años podía ser considerado como una tremenda aberración y que hoy es una variedad más de las prácticas sexuales de nuestra sociedad.
Para Daniel Bracamonte, presidente de la Asociación de swingers de Argentina, «todas las religiones son castradoras, han impuesto el alejamiento del sexo carnal, han llevado a la idea de que el sexo se disfruta plenamente cuando existe una causa de amor romántico. Y éstas son todas cosas que están en contra de nuestra naturaleza, porque el hombre tiende biológicamente a la diversidad sexual. No está adaptado ni fisiológica ni conscientemente para la monogamia.
»Creo que estamos en los umbrales de un cambio profundo en el concepto de familia, vamos hacia la diversidad. Las nuevas parejas no van a estar conformadas por el género, sino por el afecto. Hombre con mujer, hombre con hombre, mujer con mujer. El swinger defiende la institución familiar, la pareja hombre-mujer, pero renunciamos al concepto monógamo: "Vos y yo toda la vida"».
El sexo siempre da lugar a un tono más picaresco, y lleno de sobreentendidos. En esto coincide el escritor Daniel Samper Pisano: «Si uno repasa el Antiguo Testamento y ve las ocasiones donde aparece la tentación, hay veces que uno no puede menos que reírse, y decir que ha sido escrito con un sentido del humor impresionante, porque de otro modo no se entendería. También se puede entender en clave irónica y decir: "El mensaje que me están mandando me lo envían dé rebote, esto va a dos bandas y no es directo". Uno debe entender que la ironía sólo cabe cuando hay humor, y el humor sólo cabe cuando se está enviando un mensaje con una determinada sintonía de inteligencia».
El deseo sexual y el no fornicar
El deseo sexual, por su fuerza y capacidad de arrastre, ha despertado siempre restricciones y miedos. Si no se hubiese limitado, no habría respetado los tiempos del trabajo, ni las relaciones sociales. Es una energía muy fuerte, que hay que encauzarla para poder manejarla. Las diferentes culturas han tratado de inhibirlo para que no termine devorando todas las posibilidades de la vida organizada.
Fornicar quiere decir entregarse al deseo sexual fuera de los cauces y de las normas que la sociedad ha establecido. Es hacer lo mismo pero fuera del momento, la persona, el lugar y el orden que la sociedad ha impuesto para realizar ese acto.
Para mí fornicar siempre será una expresión curiosa y evocadora. Recuerdo uno de los seminarios del famoso psicoanalista francés Jacques Lacan, que se llamaba precisamente «ornicar», lo cual son tres partículas francesas unidas en una sola palabra, pero que inevitablemente suena a fornicar, y supongo que ese juego no era precisamente ajeno a las intenciones de Lacan.
El padre Busso recuerda que «cuando enseñábamos catecismo los chicos no sabían mucho que era lo de "no fornicar" y había que explicarlo con todo el embarazo que suponía para el sacerdote que predicaba. Fornicar viene del griego fomeia, que significa prostitución. Lo que se legislaba como prohibido era la relación amorosa del hombre con la mujer en venta en el sentido literal. Jesucristo amplía el tema cuando dice que se puede ser adúltero también con el corazón y por lo tanto también se involucra el pensamiento, el orden interno, el deseo».
Todos los preceptos que prohíben —en particular el sexto mandamiento— potencian el deseo de transgredirlos. Desde ese punto de vista podría considerarse hasta qué punto el propio Yahvé con sus tabúes no fue el inventor de la pornografía, porque de no haber existido prohibiciones no hubiese existido lo pornográfico.
Samper Pisano dice: «No hay ningún mandamiento que diga "no plancharás la camisa de tu prójimo". Si existiera esa prohibición tendríamos la tentación de planchar de forma permanente. Pero hay que entender por qué Dios inventó estos juegos. Supongo que habrá gozado mucho haciéndolos en su momento».
Siempre pienso en las prohibiciones que había en el Jardín del Edén. Yahvé prohibió comer la manzana y entonces la serpiente se aprovechó. Si Dios hubiera prohibido comer la serpiente, esa misma noche Adán se la hubiera cenado y la especie humana se habría salvado de la tentación permanente del demonio. Está claro que si Dios hubiera querido salvarnos de la tentación, nos habría prohibido el ofidio. Dijo que no a la manzana para dar juego a la serpiente y que continuara siempre presente.
Responsabilidad en el adulterio
Los diversos niveles de responsabilidad en relación con la fornicación y los actos impuros han variado muchísimo a lo largo de los siglos. Durante buena parte de la historia antigua del judaísmo, el único adulterio reprensible era el que realizaban dos personas casadas que se encontraban al margen de sus respectivos matrimonios. Los solteros, en cambio, no incurrían en una responsabilidad tan grande.
Después, con la irrupción del catolicismo, y en especial a partir del Concilio de Trento se modificó y amplió el tema de las responsabilidades. Por ejemplo, hoy en día, ¿cuál es el nivel de responsabilidad de una prostituta y su cliente? La mujer cumple con su función —por razones de necesidad económica o por motivos culturales— pero no es lo mismo que aquel que va hacia ella por capricho o por vicio.
En la actualidad todas las prácticas entre adultos conscientes que eligen voluntariamente lo que les apetece no tienen responsabilidad ni penal ni ética, y el daño empieza cuando se le impone algo a otra persona por la fuerza. En este sentido, las normas se volvieron más permisivas. Cuando yo era joven, el adulterio era un delito penal qué te podía llevar a la cárcel. Hoy nos escandalizamos de esa situación, pero hay países en que se pena con la lapidación.
En la actualidad hay maneras distintas de ver el adulterio. Daniel Bracamonte dice que para un swinger «mi mujer cometería un acto de infidelidad si tuviese una relación sexual con otro hombre a mis espaldas. Se trataría de una mentira dentro del matrimonio, cuando en realidad no hay ninguna razón para mentir. Con la libertad sexual que tenemos los swingers, si ella me ocultara su relación, debo entender que se trata de algo que tiene que ver con el amor romántico y no solamente con el sexo».
Para el judaísmo, según el rabino Sacca, «lo que despierta su pasión carnal en el hombre es la visión. En la mujer es el tacto. Por esa razón a una mujer no le está prohibido observar a un hombre y halagar su belleza física. En cambio cuando el hombre mira a una mujer le genera pasiones carnales, que lo pueden llevar a cometer adulterio».
Respecto de la Biblia y la violación del sexto mandamiento, Samper Pisano considera que «se trataba de una zarzuela, sólo le faltaba que le pusieran música. En la Biblia el adulterio lo cometen personajes de una enorme delicadeza e importancia simbólica. Por ejemplo, el caso de la familia de Abraham, prócer donde los haya, gran patriarca y guía del pueblo. Abraham estaba casado con Sara, quien consideraba que estaba muy mayor para darle un hijo a su marido, entonces le dijo: "Hombre, yo tengo una esclava que a ti te gusta... yo he visto que la miras... por qué no entras en ella". Abraham lo hizo y nació Ismael y todos tan tranquilos».
Una de las cosas de los cristianos que más escandalizaban a los romanos era que, a su juicio, atacaban la idea de la familia tradicional. Los primeros cristianos no valoraban el matrimonio y los hijos. Su premisa era que todos los hombres eran hermanos. Promovían la idea de abandonar la familia: «Deja a tus padres y a tus hermanos y vente conmigo», dice Cristo en una ocasión. Predicaban lo que parecía una vida errante, bohemia, sin ataduras familiares, lazos, hijos o responsabilidades. Los primeros cristianos vivían incluso en cierta comunidad de bienes, no tenían la familia como la célula individual de la sociedad. Todo esto a los romanos les pareció escandaloso.
Los cristianos tenían una visión enfrentada a los cánones de la época respecto de las obligaciones del cuerpo y a la creación de un orden familiar, lo que llevó a los romanos a considerarlos como seres corruptores.
San Pablo dice en la primera carta a los Corintios: «En cuanto a la virginidad, no tengo ningún precepto del Señor, pero les doy un consejo, lo mejor para el hombre es no casarse. Si tienes mujer no la abandones, si no tienes mujer, no la busques. Si te casas, no pecas, pero los que lo hagan sufrirán grandes problemas que yo quisiera evitarles».También dijo: «Quiero qué sepan que Cristo es la cabeza del hombre, y el hombre es la cabeza de la mujer, así como la cabeza de Cristo es Dios»... por tal motivo «la mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta deshonra al que es su cabeza. Es como si se hubiera rapado. Si una mujer no se cubre la cabeza con el velo, entonces que se la rape. El hombre no debe cubrirse la cabeza porque él es imagen y reflejo de Dios, mientras que la mujer es reflejo del hombre. En efecto, no es el hombre el que procede de la mujer, sino la mujer del hombre».
Era una idea que iba más allá de la transgresión en el adulterio, ya que consideraba que era innecesario el matrimonio y que había que renunciar al cuerpo. O sea mucho más criticable que fornicar con la mujer ajena es no querer hacerlo con ninguna, ni siquiera con la propia. Hubo muchos padres de la Iglesia que llegaron a castrarse para renunciar de manera absoluta a los deseos sexuales.
Había un mundo de enfrentamiento a las obligaciones del cuerpo y a la creación de un orden familiar que espantaba a los romanos, quienes por estas razones consideraban a los cristianos como seres corruptores.
Monogamia y poligamia
La poligamia y la monogamia han estado repartiéndose los favores sociales a lo largo de los siglos. Yo creo que la poligamia es lo más natural, porque de alguna manera coincide con la propia fisiología de la reproducción, ya que el hombre puede fecundar a varias mujeres.
En determinadas épocas en que se necesitaba que la población aumentase cuanto antes, el patriarca —el macho en su plenitud— lo que hacía era fecundar el mayor número de mujeres posibles para asegurar la descendencia del grupo. Más adelante, cuando se equilibró el número de hombres y mujeres, comenzó a imponerse la monogamia para no multiplicar los conflictos entre los distintos grupos. Pero esto no quiere decir que la poligamia se debe identificar con la infidelidad, ya que se trata de otra forma de fidelidad distinta. La monogamia es fidelidad a un individuo, mientras que la poligamia es hacia un número mayor de personas. También está el caso de la poliandria, en la que varios hombres comparten a la misma mujer, aunque es más raro, porque incluso va en contra de la fisiología normal.
Para Emilio Corbiere, «la cuestión del sexo en el judeocristianismo y en el mahometanismo es una muestra de estupidez humana. El verdadero sexo era el de los griegos, de los presocráticos, que era libre. Esta concepción judeocristiana que lo considera pecado está en contra de la historia y del desarrollo humanista».
Todas estas normas están relacionadas con la época en la que el erotismo estaba fiscalizado de manera exclusiva para la reproducción. Pero, a partir del siglo XVIII, el erotismo se dedica tanto a la reproducción como a la satisfacción de la persona.
En la modernidad ha existido con mayor frecuencia lo que podríamos llamar la monogamia sucesiva. Las personas que van pasando por fases monógamas. Casi nadie es monógamo con una sola persona toda la vida, sino que lo es varias veces, una a continuación de la otra. Pero sobre este tema existen todo tipo de combinaciones que tienen que ver con el reparto de los papeles sociales. La irrupción de la mujer en el mundo del trabajo ha cambiado de forma extraordinaria este campo.
Al hombre siempre se le ha consentido más, se le ha permitido una conducta más libre en materia sexual, mientras que con la mujer se ha sido más exigente.
Sin embargo, lo curioso es que la mujer es la que a lo largo de la mitología popular ha tenido fama de lasciva, de persona con deseo insaciable, de traidora, etcétera. El hombre, en cambio, que sí se ha comportado así a lo largo de los siglos, tiene fama de ingenuo, de noble, del que es engañado.
En realidad, el engaño es intentar establecer evaluaciones diferentes para el comportamiento de la mujer y el hombre. Si estamos de acuerdo en aceptar como relativamente natural que el hombre puede tener prácticas sexuales con otras personas que no sean su mujer, habrá que considerar que la mujer tiene el mismo derecho.
Hay distintas razones por las que dos individuos pueden permanecer juntos: económicas, por mantener una estructura familiar, para criar y cuidar a los hijos. Pero el afecto y el cariño deben ser los motivos más importantes para que dos personas vivan juntas en esta época individualista y hedonista.
Ese afecto y ese cariño no tienen por qué ser agotadoramente sexuales. Uno puede tener mucho cariño por alguien y desear compartir su vida, y sin embargo querer hacer el amor con otra, por la que siente sólo curiosidad, o por el atractivo, pero con quien no tendría el más mínimo interés en vivir.
Por lo tanto, puede existir una disociación entre el afecto a largo plazo —el que ayuda a convivir, a compartir trabajos, preocupaciones, intereses y a cuidar de una familia— con el puntual interés sexual que es algo mucho más lúdico, relacionado con la satisfacción de los sentidos y que no tiene por qué tener mayor trascendencia. Es decir, hay personas con las que queremos vivir y hay otras con las que deseamos hacer el amor, y hay veces en las que queremos hacer el amor con aquellas personas con las que también nos gusta vivir.
Esta disociación se ve cada vez con mayor claridad, y quizá dentro de poco no será motivo de ruptura del afecto, ni de separación entre aquellos que quieren vivir juntos, el hecho de que ocasionalmente hagan el amor con otras/otros, fuera de la pareja estable.
El amor libre y el sida
Los años sesenta, quizá algo mitificados, se consideran como los de mayor libertad en las costumbres. Años de explosión lúdica y erótica, de los anticonceptivos y el amor libre. Algo puedo hablar del asunto porque en aquella época tenía veintiún años y estaba en plena efervescencia hormonal. Hubo una ruptura con una serie de pautas anteriores, pero todos solemos contar el pasado de una manera embellecida en exceso.
Creíamos que se había dado paso a una era más desinhibida, sin represiones, más tolerante, en la cual las relaciones humanas habían entrado en juegos más abiertos. Sin embargo, a mediados de los años ochenta apareció la maldición del sida, que primero se centró en el amor homosexual, pero que luego se extendió al heterosexual y hoy alcanza a todas aquellas personas que no toman determinadas precauciones a la hora de hacer el amor.
Los puritanos, o sea los supersticiosos, intentaron en su momento convertir el sida en una especie de maldición divina, en una nueva plaga. En realidad se transformó en algo que atacó las libertades y la flexibilidad de costumbres, e introdujo una serie de controles obligatorios, no por razones morales, sino por meras cuestiones higiénicas. Considero que el noventa por ciento de las restricciones sensatas —no supersticiosas— que están relacionadas con el sexo son mucho más deudoras de la higiene que de la moral, que en realidad se ocupa poco de cintura para abajo de las personas.
La fidelidad quizá sea una virtud, aunque me parece que en general es planteada como una virtud triste. En primer lugar, porque se la reduce al plano casi fisiológico. En este sentido hay que recordar la definición del matrimonio que hacía Kant cuando decía que era un contrato de usufructo, en exclusiva, para el mutuo uso de los órganos sexuales de dos personas. Ya ven ustedes qué romántico y bonito suena. No es raro que con esa idea Kant no se casara nunca en su vida.
Creo que en ese sentido la fidelidad es, en cierto modo, una idea kantiana. Si hemos decidido alquilar nuestros órganos sexuales, el hecho de que más de una persona disfrute de ellos es como si uno realquilase un piso dos veces sin informar al propietario.
La fidelidad es tener fe, ser fiel a alguien, pero en un sentido más amplio: tener fidelidad a su afecto, a sus gustos, hacer las cosas por cariño, por interés de verla vivir mejor, pero no exclusivamente en el terreno sexual. Es por ello por lo que la visión de la fidelidad en el sentido del usufructo de los órganos sexuales que plantea Kant a mí me parece o una virtud triste o una regla burguesa demasiado poco estimable.
El encanto del matrimonio es que provoca el desencanto necesario de las dos partes. Óscar Wilde
Esta opinión más o menos cínica de Wilde, se puede completar con otra frase del mismo escritor, quien durante su visita a Estados Unidos, al ver las cataratas del Niágara —destino habitual de los viajes de luna de miel— dijo: «Esta es la segunda gran decepción de los recién casados norteamericanos». Es cierto, y sobre todo en otras épocas, que las parejas llegaban con poca experiencia erótica al matrimonio. Había mitos y fantasmas alrededor de esos placeres que hacían que el matrimonio pudiera decepcionar, porque la carne, antes o después, se sacia demasiado pronto.
Lo que debe entusiasmar de una convivencia es un tipo de compenetración, de conocimiento mutuo, de complementariedad y de apoyo, algo a lo que no se llega en unos días ni en unos meses, sino en años. Y es así, con el tiempo, como se llegan a entender los encantos de la verdadera pareja que se quiere, y no en los primeros días de arrobo meramente físico.
San Pablo —el auténtico inventor del cristianismo— fue uno de los primeros en hablar del deseo. Para él había tres deseos desordenados, tres libidos, tres anhelos afanosos y excesivos que poseían al hombre a lo largo de su vida: la libido cognoscendi, es decir, el deseo desordenado de conocer; la libido dominando, el deseo desordenado de mandar, de ordenar de poseer, y la libido sentiendi, el deseo desordenado de los sentidos, de los placeres.
Estos tres marcos, en los que el deseo se desborda, forman las pasiones esenciales que arrastran a los hombres y contra las que hay que luchar de forma permanente. De las tres, la más ligada a nuestra naturaleza animal, y sensorial es la libido sentiendi, la de los afanes sensuales, la del deseo de gratificación inmediata. Las otras dos son anhelos que se pueden aplazar. Aplazamos nuestro deseo de buscar conocimiento o de alcanzar el poder, pero los sentidos quieren el aquí y ahora. La libido sentiendi es la que busca el goce inmediato, aunque sea momentáneo e instantáneo.
De cualquier forma, la práctica del sexo siempre ha estado en el punto de mira para recibir algún tipo de castigo. Ha habido países ilustres como Estados Unidos donde hasta los años sesenta se penaba con la cárcel practicar el coito anal con la propia mujer. Claro que se requería de un vecino, auténticamente malicioso, que estuviese vigilando en todo momento, y que lograra aparecer con el alguacil en el preciso instante en que estabas violando la ley.
El sexto mandamiento es probablemente el que produzca una leve sonrisa a quien lo escuche. Una sonrisa pícara. Es el mandamiento que trata del adulterio, de la fornicación —palabra asombrosa—, de los actos impuros, de todo el mundo del deseo. Abarca los aspectos más variados de las relaciones familiares, los temas estrictamente sexuales, la fidelidad, el matrimonio, dentro de parámetros religiosos, morales, con matices sociales, higiénicos y hasta médicos.
Notas:
1. Isaac Sacca, Rabino argentino.
2. Ariel Busso, Sacerdote argentino
TALLER
1. Cual es la relación que tenía el mandamiento de “”no cometerás adulterio”” en el tiempo de Moisés?
2. Por qué crees tu que la iglesia relacionó el adulterio solamente con la parte sexual?
3. Crees que se puede ser adultero en otros ámbitos de la vida?
4. El hombre y la mujer son diferentes frente a las motivaciones sexuales. Explica según el texto cuales son las diferencias.
5. Por qué crees que en determinadas épocas se necesito de la poligamia?
6. A qué se debe que al hombre siempre se le ha consentido más, se le ha permitido una conducta más libre en materia sexual, mientras que con la mujer se ha sido más exigente?
7. Por qué crees que a lo largo de la vida, la mujer ha tenido fama de lasciva, de tener un deseo insaciable, de traidora y el hombre de ingenuo, y que es el engañado?
8. Cuales deben ser los motivos más importantes para que dos personas que decidieron unir sus vidas permanezcan juntas?
9. Por qué cuando se habla de fidelidad la gente piensa en el plano sexual?
10. Que dice Savater frente a la fidelidad?
domingo, 29 de enero de 2012
GUIA # 1 DECIMO ETICA 2013
1. EL GÉNERO
Al decir género, estamos hablando de que las características que hacen que alguien sea hombre o mujer no dependen de la fisiología, sino de la cultura y como ésta define lo masculino y lo femenino
Desde el nacimiento la familia encamina a la persona para que adopte un rol y se comporte de una u otra forma. El hecho de vestir a los bebes varones de color azul y a las bebes mujeres de rosado contribuye para que las personas alrededor de la criatura elaboren una serie de actitudes para que ese niño o niña se comporte de forma “adecuada” a lo que en el imaginario publico se entiende por ser hombre o ser mujer.
No obstante lo anterior la diversidad de personas es tan grande que la gente no cabe en los moldes culturales y existen casos donde las diferencias de comportamiento son muy visibles y causan en las personas conflictos de entendimiento, por ejemplo un hombre heterosexual puede tener hablar suave y ser delicado en el trato con todas las personas, esto puede llevar a confusiones sobre su identidad sexual y por lo tanto en las señales que le envían personas interesadas en él.
Para evitar los encasillamientos se hace necesario educar a las personas para que se rompa con las creencias que tiene la gente de que una persona por ser mujer u hombre debe comportarse de una u otra manera y que este comportamiento debe dar cuenta clara a las demás personas de la definición del ser de la persona.
La identidad de género es construida por el ser humano en su día a día, dicha identidad algunas veces entra en conflicto con su sexo y con las potencialidades que se esperan de su ser, todo esto es transverzalizado por la cultura y en algunos casos deriva en frustración y miedo, por esto es importante ser consciente de cómo la cultura y la sociedad afectan a las personas para que la gente posea herramientas para confrontar su dignidad personal con aquellos aspectos de la cultura que le hacen infeliz.
De otro lado, el género hasta el día de hoy en muchas culturas esta asociado a situaciones de poder, ya que dentro de las sociedades se asignan roles a las personas dependiendo de sus órganos genitales y muchas veces esta asignación de roles le da ventajas a un sexo sobre otro.
2. SEXO
Es la diferencia fisiológica que determina ser macho o hembra y tiene los siguientes componentes: desde la genitalidad - tener pene o vágina-, desde las gónadas - tener ovarios o testículos-, desde la genética -tener cromosomas XX o XY-, desde la endocrinología – tener mayor cantidad de hormonas femeninas estrógenos, o de hormonas masculinas, andrógenos-, elementos anatómicos – distribución del vello, crecimiento del pecho-, desde la psicología – pertenecer a uno u otro sexo.
En la especie humana existen casos en que se poseen los dos sexos, a esto se le llama ser intersexual, en este caso el personal medico y la familia analiza, según la apariencia sexual mayoritaria, la mejor forma de crianza para contribuir a la conformación del género.
3. IDENTIDAD SEXUAL
La identidad siempre está en construcción y culturalmente se refiere a la forma en que una persona vive su vida, en medio de otras formas de vida diferentes a la suya, sin embargo se hace necesario advertir que cuando se habla de la identidad no se debe asumir que se está hablando en sentido singular, pues en realidad la identidad es el resultado de una suma de identidades, entre ellas la identidad sexual.
En la mayoría de las sociedades se insiste en catalogar a las personas según sus genitales y en hacer coincidir esa catalogación con lo que en la cultura identifique el ser mujer o el ser varón, sin embargo, la identificación sexual vista de esta forma es reduccionista, ya que la identidad sexual compromete factores culturales, intelectuales, religiosos y biológicos entre otros. En este momento algunos estudios dan cuenta de que la identidad sexual se fija en los primeros dos años de vida y que a partir de allí es inmutable. Otros estudios sobre el cerebro nos hablan de que los “cerebros de transexuales indican que la composición de éstos muestra a menudo la composición del sexo con el que se identifica el individuo en lugar de la del sexo de nacimiento. Esto apoya la teoría de que el cerebro de un individuo puede desarrollarse en un sentido diferente al de sus genitales, por lo que la transexualidad es de origen innato y no psicológico. La investigación también apoya las expresiones “hombre atrapado en el cuerpo de una mujer” y “mujer atrapada en el cuerpo de un hombre”.
Cada persona descubre su identidad sexual, aunque puede cuestionarse sobre ella en determinados momentos de su vida cuando se compara con otras identidades. La identidad sexual nos hace diferentes a las demás personas en cuanto a nuestras preferencias sexuales, nuestros sentimientos y nuestras actitudes ante el sexo, la identidad sexual es diferente de la orientación sexual, ya que en el primer caso es el proceso de acercamiento a lo que le indica la cultura de lo que debe ser un hombre o una mujer y en el segundo caso es el proceso de acercamiento a otras personas para ejercer la sexualidad.
4. ORIENTACIÓN SEXUAL
Es el deseo que nos impulsa para acercarnos a otras personas y obtener satisfacción sexual, la orientación sexual puede cambiar a lo largo de la vida, lo mismo que el rol de género “en la actualidad se considera imprescindible para entender la orientación sexual, plantearla cómo algo dinámico, que puede variar a lo largo de la vida de una persona y que se ve influenciada y condicionada por factores sociales, biológicos, psicológicos culturales y experiencias personales”. El deseo puede ser heterosexual, bisexual, homosexual y aparece mucho antes que la practica sexual, sin embargo esas palabras se quedan cortas ante la enorme diversidad sexual humana.
Kinsey empleó la palabra “heterosexual” para describir a las personas que desean tener relaciones sexuales con personas del otro sexo. Y usó la palabra “homosexual” para describir a las personas que desean tener relaciones sexuales con personas de su mismo sexo.
La orientación sexual esta íntimamente ligada a la expresión “salir del closet” que es la aceptación ante las demás personas de el deseo que impulsa su sexualidad y que muchas veces se tiene que evidenciar para no crear falsas expectativas, por ejemplo ante la familia para que comprendan la dificultad que supondría tener hijos e hijas y ante otras personas que sienten un deseo que no puede ser satisfecho
5. JERARQUÍA SEXUAL
Desde la heteronormatividad, podría pensarse que jerárquicamente la heterosexualidad está por encima de la homosexualidad, sin embargo esto es una idea simplista, ya que cada sociedad con su cultura y en un tiempo especifico jerarquiza a su vez los ideales de sexualidad, en este momento para nuestro contexto se puede decir que la jerarquía sexual empezando desde lo más deseable hasta lo más indeseable es la siguiente:
Heterosexuales reproductores monógamos casados.
Heterosexuales no reproductores monógamos casados.
Heterosexuales reproductores monógamos en unión marital de hecho.
Heterosexuales no reproductores con más de un o una pareja al mismo tiempo.
Heterosexuales reproductores con más de un o una pareja al mismo tiempo.
Bisexuales “en momento de transición hacia la heterosexualidad”.
Homosexuales gay con pareja estable.
Homosexuales gay sin pareja estable.
Bisexuales “en momento de transición hacia la homosexualidad gay”.
Homosexuales lesbianas con pareja estable.
Homosexuales lesbianas sin pareja estable.
Bisexuales.
Transformistas de hombre a mujer.
Transformistas de mujer a hombre.
Travestís de hombre a mujer.
Travestís de mujer a hombre.
Transexuales de hombre a mujer.
Transexuales de mujer a hombre.
Intersexuales.
Todo tipo de tendencias sexuales consentidas entre personas adultas: fetichistas, voyeristas…
Todo tipo de tendencias sexuales que están tipificadas como delitos y en las cuales se abusa de otras personas en estado de vulnerabilidad, por ejemplo la pederastia.
La jerarquía sexual la da de forma explicita e implícita la sociedad, sin embargo muchas veces las personas no son conscientes de que existe esa jerarquía en el imaginario público y solo desde el lugar que se este en la jerarquía se observa como despreciable lo que está por debajo, pero en muchas ocasiones no se observa como apreciable lo que esta por encima, excepto cuando se quieren reivindicar derechos como por ejemplo los que se adquieren por matrimonio: seguridad social, afiliación a E.P.S partición de bienes en caso de separación. La jerarquía sexual es arbitraria, porque depende de lo que aprecia la sociedad en un momento determinado de la historia.
6. DISCURSO DE GÉNERO
Es la forma como se construye la identidad masculina o femenina desde el lenguaje; el lenguaje tiene el poder de evocar la forma en que se considera debe ser una persona y de convocar a que todas las personas que tienen determinadas características sean según lo que se pide desde una sociedad determinada.
Para ilustrar lo anterior daré dos ejemplos:
Discurso de género femenino: las mujeres deben tener hijos, ellas son ángeles del hogar y deben saber cocinar, cuidar una casa y atender al esposo.
Discurso de género masculino: los hombres son mejores conductores que las mujeres, se desenvuelven mejor en el ámbito político.
Explicación: desde el discurso de género y a pesar de las leyes existentes sobre la igualdad se continua promoviendo desde la cultura que el eje central de ser mujeres es la función en el hogar, esta imagen se ve continuamente reforzada por los medios de comunicación, por ejemplo casi todas las telenovelas tienen como final feliz el matrimonio; también continua la asociación de los hombres a la vida pública y en el imaginario social, a pesar de que se ha demostrado que las mujeres tienen mayor eficiencia organizacional, capacidad de liderar equipos y menor record de corrupción la gente continua eligiendo como representantes a hombres, ya que tienen la creencia de que estos son más fuertes.
7. MINORÍA
Aunque según las estadísticas las mujeres como población son mayoría, en realidad son una minoría, pero para entender esto se hace necesario examinar el significado del término minoría.
Por minoría debe entenderse que un grupo de la población no tenga poder y que las decisiones las tome otro grupo, ejemplo de esto fue Sudáfrica un país en el que la mayoría de la población es negra y en el cual las decisiones las tomaba un pequeño grupo de gente blanca hasta casi finalizar el siglo pasado.
En Colombia las decisiones que incumben a las mujeres y a las personas en diversidad sexual las toma un Senado mayoritariamente masculino y heterosexual.
Y en el ámbito mundial:
- “Las mujeres poseen nada más que el 1% de la riqueza del mundo, y ganan cerca del 10% de los ingresos, a pesar de conformar más del 51% de la población.
- Cuando se consideran el cuidado de los hijos y el hogar, la mujer trabaja durante más tiempo que el hombre tanto en países industrializados como en países en vías de desarrollo.
- Las mujeres tienen una representación legislativa mucho menor en comparación a la de los hombres: Suiza posee el mayor número de mujeres con un 42%, mientras que el promedio mundial es del 9%.
- En promedio la mujer gana un 30% menos que el hombre, incluso en iguales tareas”[2]
- Se calcula que el 10% de la población tienen tendencias sexuales diferentes a la heterosexual.
A pesar de todo lo anterior, en Colombia, las mujeres y las personas diferentes a heterosexuales son invisibles a la hora de la toma de decisiones, por esto son una minoría es decir un grupo que no tiene poder dentro de un estado o una sociedad.
A partir de las luchas por los derechos civiles en Estados Unidos de Norte América, existe en muchos países la preocupación por brindar garantías para que los grupos considerados como minoritarios tengan mejores oportunidades “ las personas tienen derechos globalizados, como ciudadanos del mundo, y derechos como consecuencia de pertenecer a sociedades locales, a minorías y a grupos diferenciados”, es decir, el reconocimiento de pertenecer a una minoría es muy importante para las personas que pertenecen a ella, pues pueden demandar reconocimiento y el ejercicio de derechos a los que difícilmente tendrían acceso si solo son considerados como población, en vez de ser tomados como población muy vulnerable, por esto el estado debe aceptar la existencia de el grupo minoritario para que se pueda empezar a hablar de mecanismos de resolución de sus demandas, se hace necesaria entonces la existencia de la inclusión de la palabra de los grupos que no tienen acceso al poder y a la toma de decisiones que los y las afectan.
Lo primero que debe tenerse en cuenta para saber si sé esta hablando de un grupo minoritario es la identificación de que a ese grupo se le este violando algún derecho fundamental, entre los derechos fundamentales consagrados en nuestra Constitución Política de 1991 esta en el Artículo 13 “ Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozaran de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.
El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptara medidas a favor de grupos discriminados o marginados.
El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan” y el Artículo 16 dice que “Todas las personas tienen derecho al libre desarrollo de su personalidad sin mas limitaciones que las que imponen los derechos de los demás y el orden jurídico”; la sexualidad hace parte del desarrollo de la personalidad, pero en nuestro país no se protege a las personas no heterosexuales y muchas veces las autoridades no investigan las agresiones a homosexuales, transexuales y travestís.
Desde un punto de vista fundamentalista se dice que la condición de minoría solo se da por la pertenencia a una identidad tradicional, es decir, solo si se pertenece a algún grupo plenamente reconocido como minoría, por ejemplo en Estados Unidos los Afrodescendientes; pero desde otro punto de vista las minorías pueden definirse como de primera, segunda o tercera generación, al respecto José Bengoa[3] dice:
En la actualidad no se puede decir que haya un concepto absoluto acerca del termino ”minoría”, por ello una aproximación a que las mujeres y las personas no heterosexuales se pueden considerar como una minoría vulnerable y discriminada, debe tener en cuenta varios factores, entre ellos: según la definición de Bengoa se puede ubicar a estas personas como una minoría de tercera generación, estadísticamente el 10 % de la población humana es homosexual y en el 90 % restante existen diferentes tipos de diversidades sexuales, en este caso el término “minoría” no se refiere al aspecto numérico sino a la condición de inferioridad del colectivo. Y según lo dicho por Comanduci, se puede decir que las mujeres y las personas no heterosexuales pertenecen a las minorías sin poder político, una muestra de ello son los largos trámites que se han llevado a cabo para obtener derechos patrimoniales y en salud.
8. SEXISMO
Según el Diccionario de la Real Academia Española de la lengua, la palabra sexismo describe”la discriminación de personas de un sexo por considerarlo inferior a otro”.
La discriminación puede observarse en la vida cotidiana, empezando por el uso del lenguaje, las personas suelen utilizar todo tipo de lenguaje, sin meditar en la carga emocional y en los intereses que transmiten las palabras, así como también se perpetua a través de el una forma de ver el mundo. Observemos varios ejemplos de cómo se expresa el sexismo:
En la literatura. Miremos la siguiente frase de Mario Benedetti: “Y por si ocurre un apagón, es necesario, imprescindible, casi urgente, tener una mujer desnuda y a la mano”; en este breve ejemplo puede observarse una carga cultural de ver a la mujer como objeto sexual indispensable si no hay nada más que hacer, es decir la mujer se convierte en el juguete para pasar el rato. Algunas personas podrían sentirse ofendidas ante lo que he dicho de Mario Benedetti, y podrían decir que este autor ha caracterizado su obra por darle un matiz de izquierda en el cual defiende a la clase obrera, también podrían decir que en sus poesías enaltece el papel de la mujer y yo estaría de acuerdo con esas afirmaciones, pero no puedo desconocer que aun grandes autores reflejan en pequeñas partes de su obra textos de carácter sexista, y que las personas repiten estos textos como si fueran mantras sin detenerse a reflexionar sobre ellos.
En escritos que perpetúan el machismo. Hay que recordar que cuando hablamos de machismo o patriarcado nos referimos a la falsa creencia cultural de que el hombre es superior a la mujer, superioridad que se expresa en actitudes, lenguajes y tratos. Ejemplo de escrito que perpetua el machismo es el siguiente “A esta altura del género, la mujer es complemento horizontal de nuestra razón de individuos. ¿Horizontal significa acostada?, es decir ¿Ni siquiera podemos ponernos en posición vertical para caminar juntos? ¿Solo importamos en la cama? Aparte de eso ¿Cómo así que las mujeres somos complemento? ¿Acaso no tenemos Proyecto de vida propio y solo estamos en función de otro?.
El lenguaje es sexista cuando invisibiliza o menosprecia a uno u otro género ejemplos de esto son:
“Se cita a reunión de padres de familia”. En esta frase se desconoce que en nuestros contextos educativos la mayoría de las veces las que van a las reuniones son las madres de familia, por esto lo correcto sería decir “se cita a reunión de madres y padres de familia”. Además de lo anterior es necesario tener en cuenta que Colombia esta llena de familias sin padres y que es necesario hacer visible el papel de las mujeres en la sociedad.
“Los estudiantes de la Institución Educativa X han iniciado un paro”. Frases como esta dan la impresión, la mayoría de las veces falsa, de que las Instituciones Educativas se componen únicamente de personal masculino, este tipo de frases es sexista porque invisiviliza el papel de la mujer.
“El personero del Colegio X esta haciendo una muy buena labor”, y resulta que el personero es una mujer; en los países de habla hispana en América, lo correcto es poner las profesiones en femenino cuando se refieren a mujeres: la abogada, la jueza, la medica... claro está hay que reconocer que existen nombres de profesiones que se refieren a los dos géneros: el periodista, la periodista. Muchas personas que estudiaron hace ya 5, 10 o más años continúan con la creencia de que cuando se usa el masculino hace referencia a hombres y mujeres, esto hace tiempo que dejo de ser válido y al respecto se han referido en múltiples ocasiones las diferentes academias de la lengua.
En la actualidad en el lenguaje se debe hacer referencia al género correcto según se sea hombre o mujer y cuando la referencia incluye a los dos se debe nombrar a ambos: los niños y las niñas, los maestros y las maestras, los y las dicentes... muchas personas dicen que al leer escritos que cumplen con esto, la lectura se vuelve “pesada”, decir esto evidencia la falta de formación en cuanto a dominar procesos de lectura incluyentes y en cuanto ha hacer un esfuerzo personal para dar a la mujer estatus.
El lenguaje no es inmutable y se corresponde con épocas y tiempos determinados y en esta época usar en el lenguaje el género correspondiente es una muestra de respeto hacia el papel de las mujeres, por esto ya no es normal que el masculino englobe al femenino.
“Tod@s sus amig@s le ofrecerán una fiesta”. El uso de la @ no garantiza que se entienda de forma explicita la referencia a ambos géneros, además la gente tiene la tendencia a introyectar solo uno de los géneros y por esto el uso de la @ es objetable.
Los chistes denigrantes como por ejemplo “¿Por qué los fogones tienen cuatro parrillas? Uno por cada neurona que tiene la mujer. O ¿Qué es una mujer embarazada de una hija? Un kit de limpieza” este tipo de chistes hieren la autoestima de las mujeres, porque refuerzan en el imaginario social la creencia de que las mujeres están hechas únicamente para la vida domestica.
Desde la Biblia se perpetúa el sexismo veamos:
1Corintios 14 35-36: "34.- vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. 35.- Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación"
1 Timoteo 2, 11-12: "11.- La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. 12.- Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio"
Efésios 5:22-24: "22.- Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; 23.- porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
24.- Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo"
24.- Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo"
Colosenses 3:18: "18.- Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor"
I Pedro 3:1: "1.- Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas”
Tito 2:4-5: “"4.- que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, 5 a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada"
Puede verse en esta pequeña muestra como muchos artículos de la Biblia son evidentemente sexistas, pues colocan a la mujer en posición de inferioridad; algunas personas dirán que en la actualidad las diferentes Iglesias no piensan esto de las mujeres y es real, pero en las misas y en los cultos se leen estos pasajes de la Biblia sin realizar un análisis contemporáneo de los mismos, lo cual lleva a que personas con poca formación utilicen estos textos como excusas para dominar a sus compañeras, a sus hijas y en general a las mujeres que están a su alrededor.
9. LENGUAJE Y GÉNERO EN RELACIÓN CON LA ESCUELA
El lenguaje implica varios códigos simultáneos, es decir lenguaje es lo verbal y lo no verbal, los gestos, lo que no se dice, la apariencia personal, el manejo del cuerpo; también hace parte del lenguaje la mediación emocional, es decir, las emociones y la moralidad y además se da la determinación contextual que consiste en que las personas aprenden de su cultura la actuación que se espera de ellas ante los eventos.
De lo anterior se deduce que el lenguaje no es un código transparente y que pedagógicamente hablando se requiere desde la escuela el análisis del mismo para evidenciar los comportamientos que con relación a lo que se “espera” según el género y que tiende a estereotipar, esquematizar y dar continuidad a la hegemonía masculina minimizando las capacidades de las mujeres y de otras personas en estado de vulnerabilidad.
Los investigadores y las investigadoras del Proyecto Arco Iris en Bogotá observaron que en muchas chicas el lenguaje se presenta de forma expresiva, este tipo de lenguaje consiste en la activación de mecanismos emocionales como respuesta a los sucesos escolares, entre estos mecanismos están: “permanecer en silencio, reaccionar con asentimiento, rapidez, aun con resignación, o expresar diversas maneras de activación emocional como rubor, nerviosismo y llanto”; estas formas de reaccionar de las jóvenes se correlacionan con el acatamiento y la poca autoconfianza con relación al conocimiento y a la negociación de la norma.
En relación a los chicos encontraron que estos usan lenguaje estratégicos, este tipo de lenguaje consiste en la capacidad de transgredir o de negociar la norma y la parte académica, con este tipo de lenguaje los jóvenes anticipan soluciones o respuestas a su favor.
Los maestros y las maestras pocas veces analizamos en las escuelas los tipos de lenguaje que manejan los y las estudiantes, y mucho menos reflexionamos con ellos y ellas las implicaciones de lo que dicen y de lo que no dicen, permitiendo que desde la escuela se perpetúen comportamientos que atentan contra la dignidad de muchas personas, entre estas las mujeres, los gays y las lesbianas.
Lo anterior se ensambla con el pensamiento de Michèle Le Doeuff cuando al pensar a Simone de Beauvoir nos habla de que ella analizó “la manera como se censura la agresividad de las niñas”...”las penalidades de la vida conyugal... son, todo ello, elementos esenciales para una toma de conciencia acerca de la opresión de las mujeres” (Le Doeuff, 1993) opresión que se legitima desde la educación familiar y escolar y que tiene como componente el aprendizaje de las reacciones y de un determinado tipo de lenguaje, porque cuando una niña, una joven o una mujer levanta la voz y contraargumenta a lo que le pasa, es leída como “marimacho”, “criticona”, “poco femenina”, pero cuando esto lo hace un chico, un joven o un hombre es leído como alguien que “defiende lo que cree”, y con ello se silencia la voz de las mujeres y se premia la voz de los hombres, lo cual da continuidad desde la casa y desde la escuela a la hegemonía masculina, donde la mujer es inesencial en cuanto a ser, objeto de placer y con el papel básico de criar hijos y cuidar de la familia.
El Lenguaje Expresivo no es tenido en cuenta como una manifestación de lo que se siente y se piensa “Ese fruncimiento de cejas, ese rubor, ese tartamudeo, ese ligero temblor de las manos, esas miradas al suelo que son a la vez tímidas y amenazantes, no expresan la cólera, son la cólera (...) En sí mismo el puño cerrado no significa nada.” (Le Doeuff citando a Sartre, 1993.), tal parece que para ser tenida en cuenta el Lenguaje Expresivo no funciona, debido a que es una demostración de debilidad.
"La ética es el arte de vivir bien y feliz."
Henry More.
Henry More.
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